Desarrollo personal

Cómo salir de la zona de confort [guía de 8 actividades]

Follow

Cómo salir de la zona de confort [guía de 8 actividades]

Conoces la frase “más vale viejo y conocido que nuevo por conocer”, aplica totalmente a la zona de confort.



¿Qué es?

La zona de confort es un estado físico o mental en el que nos sentimos cómodos y seguros, una rutina conocida y dominada, la manejamos de principio a fin, controlamos cada paso.

Es una zona que hemos conquistado pero que, si no aprendemos a salir con frecuencia de ella, terminará conquistándonos.

Aunque en apariencia luce agradable, lo es solo a nivel superficial.  Si permaneces allí mucho tiempo es poco probable que logres alcanzar tus metas y la vida que deseas porque la zona de crecimiento y desarrollo está justo fuera de los límites de la zona de confort.

Ventajas de salir de allí con más frecuencia.

Si evalúas algunos eventos de tu vida podrás confirmar que antes de un gran logro has vivido episodios retadores, desafiantes o hasta incómodos.  Así es como te fortaleces y creces.  Por ello vale la pena arriesgarse a salir de la zona de confort más veces.

Otra razón para hacerlo es que cada vez que sales amplías más y más tu zona de comodidad.

También fortaleces tu adaptabilidad, porque requieres poder manejar algo que te resulta temporalmente incómodo hasta que se vuelva parte de tu día a día.

De paso, al rebasar lo que antes considerabas estaba fuera de tu zona de confort, se incrementan en diferente medida tu autoconfianza, tu ingenio y creatividad ya que muchos de los obstáculos requieren de estos 2 últimos ingredientes para encontrar nuevas opciones, fuera de la caja.

Estos son solo algunos de los beneficios de salir de la zona de cómodo malestar.

Por naturaleza los seres humanos se protegen de lo que huela o parezca una amenaza y se aferran a lo conocido.  Esto es lo que crea resistencia a salir de tu zona de confort.  Y entonces, ¿cómo salimos con más frecuencia?

No hay una respuesta única sin embargo todo empieza en la mente, cuando empiezas a fabricar temores hacia situaciones imaginarias que ni siquiera has experimentado.

Aquí te compartimos algunas actividades que pueden motivarte a salir, con más frecuencia, de este estado.

#1 – Haz cambios pequeños de forma constante

No empieces por un cambio enorme que pueda resultar traumático.  Por el contrario, elige cada día hacer alguna variación de una rutina qué, aunque parezca poco significativa para otros, para ti represente un cambio importante.

Desde variar el estilo de tu corte de cabello, tomar rutas diferentes y poco conocidas hacia el trabajo, vestirte con un color fuera de tu paleta regular, probar un plato o sabores diferentes.  Cada vez que efectúas estas pequeñas acciones te vuelves más flexible y abierto a cambios.

#2 – Anímate a hablar con desconocidossalir de la zona de confort

Entabla una conversación con alguna de esas personas que ves con regularidad pero con quien nunca o muy poco hablas.  Nada de temas profundos o polémicos.  Una conversación cotidiana para romper el hielo será más que suficiente.

La idea es hacer algo que te mueva un poco el piso y te saque de la rutina, lo usual.

#3 – Mira alguna película de un tópico diferente a los que te gustan

Que te vas a sentir incómodo, pues de eso se trata.  Y esta es una molestia ligera.  De hecho, puede que la película que elijas termine gustándote.  Estos son pequeñas actividades para estires paso a paso tus límites y puedas salir de la zona de confort.


#4 – Cambia tu puesto usual o lugar

Siempre duermes del lado derecho, ahora hazlo en el izquierdo; siempre te sientas en el mismo sitio, busca otro.

En todos esos lugares donde sueles tener un puesto (que crees lleva tu nombre) cambia de lugar y mira las cosas desde una nueva perspectiva.

#5 –Esta vez haz exactamente lo contrario

Cuando compras te gusta pedir descuentos, pues esta vez pagarás lo que cueste; te da pena solicitar que te rebajen algo, te toca preguntar por tu descuento; eres el que habla primero, esperarás que otros hablen antes; te quedas casi siempre callado y escuchas, ahora serás el primero en tomar la palabra.



Toma alguna situación cotidiana en la que sueles actuar de forma muy previsible y actúa de forma opuesta.  Que tu conducta pueda sorprender a otros y a ti mismo.

#6 – Conquista o neutraliza algún pequeño temor

Mira que no hablamos de un miedo grande sino de un pequeño temor.  Esas situaciones que te ponen los pelos de punta pero tampoco te matan de espanto.

Le tienes miedo a las alturas, hazte acompañar de buenos amigos y comparte con ellos desde un lugar muy alto.  Te estresa hablar en público, ofrécete a realizar alguna intervención breve en alguna presentación; te incomoda bailar, pues sal a bailar sin inhibiciones.

A qué le temes, qué te pone a temblar o a sudar frío.  Piensa en alguna situación que te incomode y, con el apoyo de algunas personas que te conocen, reflexiona sobre cómo puedes darle la vuelta y afrontar este temor.

#7 – Afirmaciones empoderadoras

Empezamos esta entrada comentando que la zona de confort es un estado mental.  Una manera de ayudar a modificar algunos patrones que subyacen en nuestro subconsciente es mediante afirmaciones.

Aquí la clave es afirmar de una forma en la que para la mente consciente y tu subconsciente lo que plantees sea creíble y posible.

Por ejemplo, tienes miedo a hablar en público y es el temor que eliges trabajar.  Una afirmación para apoyarte puede ser:  «Estoy dispuesto a hablar en público y compartir todo mi conocimiento y experiencia.»  Fíjate que no dices algo como «Soy un experto orador» pues si no es tu caso, será una realidad poco creíble para tu subconsciente y esa afirmación no te ayudará a fortalecer tu confianza.

 

Cuando tengas este tipo de situaciones puedes empezar tus afirmaciones con frases como Estoy dispuesto(a) a; estoy abierto(a) y receptivo(a) a; me permito aprender o crecer; me doy permiso para disfrutar la experiencia de…

# 8 – Sonríe más veces al día

Qué tiene esto que ver con salir de la zona de comodidad, pues mucho.  El sonreir nos pone en un tono positivo y nos ayuda a encarar de mejor forma hasta las experiencias más incómodas.



La risa además de ser beneficiosa para nuestra sistema inmunológico y ser un analgésico natural nos puede ayudar a sobrellevar el estrés que puede suponer para nosotros el realizar actividades o ejercicios para salir de tu zona de confort.


Vive una vida más simple, bella y feliz cada día.  ¡Gracias por visitarnos!

Si te gustó nuestra entrada Cómo salir de la zona de confort (guía de 8 actividades) , nuestra mayor recompensa es que las compartas o que te suscribas a nuestro sitio.

También la puedes compartir en su versión en inglés.


2 Comments

    • keeplifesimpletoday Reply

      Querida Ale muchísimas gracias. Eres bienvenida cuando gustes. Esta es tu casa online y cuando requieres algo, estoy a la orden. Dalmaris

Write A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It